El mundo del béisbol, en especial el venezolano, ha vivido días de intenso dolor tras la trágica desaparición física de los peloteros de Cardenales de Lara, José Castillo y Luis Valbuena, producto de la inseguridad que reina en Venezuela.

Como es lógico, los más afectados por el hecho son los peloteros y aficionados de Cardenales de Lara, que este lunes 10 de diciembre tuvieron que asistir al nido de los pájaros rojos, el Antonio Herrera Gutiérrez barquisimetano, ha seguir luchando por el primer lugar de la temporada 2018-2019 de la LVBP con esas dos irreparables bajas.

Pero el equipo no quiso que sus desaparecidos compañeros estuviesen ausentes en la reanudación de la campaña. Por ello Cardenales de Lara lució un especial uniforme para enfrentar a Tiburones de La Guaira.

Cardenales saltó al Herrera Gutiérrez de la capital larense con un jersey que decía al frente “Unidos por siempre” además de los números 1 y 23 que lucían en sus uniformes Valbuena y Castillo; mientras que la espalda, en lugar del número del jugador, tenía una frase por la que todos conocían a José Castillo: “1,2,3… Amiguitos”.

Pero eso no fue todo, la noche del lunes en el parque crepuscular. Como es costumbre ya en todos los parque donde se juega pelota profesional, hay peloteros que les gusta que se escuche en el sonido interno del estadio la tema musical de su preferencia o que los identifica.

En todos los estadios donde José Castillo vistió el uniforme de home club, y el Herrera Gutiérrez no fue la excepción, siempre se escuchó, cuando Castillito tomaba turno, el tema que hizo popular el desaparecido dúo Franco y Oscarcito: “El Hacha”. Tanto le gustaba el tema a José, cuando vestía el uniforme de Leones del Caracas, que de ahí proviene su apodo. Por su parte la pieza musical que indicaba que Luis Valbuena iba a consumir su turno al bate fue “Justicia” de Silvestre Dangond.

Durante el choque ante los escualos, cada vez que salió a batear Ildemaro Vargas, las notas de “El Hacha” se hicieron presentes para recordar a José Castillo, mientras que cuando bateaba Alejandro de Aza, la “Justicia” recordaba a Luis Valbuena.

Fue una noche emotiva para todos, al punto que de alguna manera todos pensaron que José y Luis y estaban en el parque. Y es que Henry Urrutia tenía 33 turnos sin despachar un indiscutible en la campaña y fue a quien le correspondió el turno al bate, luego que Rangel Ravelo empatara el juego en el noveno, para dar el batazo que dejó en el terreno a Tiburones, para darle la victoria a unos Cardenales de Lara que en medio de la adversidad luchan por el título.

Antonio Calderón
@AJCalderonL

@CardenalesDice

Comments

Comments are closed.