Madrid, 7 dic (EFE).- La vuelta de la final de la Copa Libertadores que disputarán River Plate y Boca Juniors el domingo en el estadio Santiago Bernabéu es un encuentro inesperado para la capital española con impacto millonario para la ciudad, que también acogerá, dentro de seis meses, la final de la Liga de Campeones.

La vuelta de la gran final de la principal competición sudamericana de clubes, que debió disputarse en el Monumental de Buenos Aires el 25 de noviembre y fue suspendida por el vandalismo de los seguidores de River Plate contra el autobús de Boca Juniors, acabó en Madrid tras un acuerdo a varias bandas días después.

La Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) apuntó un cálculo de más de 42 millones de euros para la capital, entre los ingresos directos e indirectos por los desplazamientos de aficionados.

A partir de entonces, superados los permisos preceptivos entre la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), FIFA, UEFA, la Federación Española (RFEF), el Real Madrid y el gobierno español, arrancaron los preparativos y las estimaciones del retorno económico para la capital española.

Entre ellas, la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) apuntó un cálculo de más de 42 millones de euros para la capital, entre los ingresos directos e indirectos por los desplazamientos de aficionados para asistir al encuentro que tendrá lugar el domingo en el Santiago Bernabéu a las 20.30 horas.

Se trata de un impacto “inesperado” para la capital, lo cual dificulta ofrecer números, según el profesor de la escuela de negocios EAE y director de MBP School of Coaches, Jaime Fortuño, que recuerda que las finales de la Liga de Campeones, el equivalente europeo a la Libertadores, de los últimos años han reportado entre 25 y 50 millones de euros a las ciudades organizadoras.

“Los estudios muestran que estos ingresos se reparten casi siempre en un 50% para los hoteles, un 20% para la restauración y un 10% a las tiendas, compras y los diferentes gastos que conlleva un desplazamiento”, añade Fortuño.

Para los hoteles madrileños, inmersos en el fin de semana más importante del año para el turismo interior que llega a la capital española con el puente del Día de la Constitución (jueves 6 de diciembre), el nivel de reservas es del 79,5% de las plazas, cinco puntos más del año pasado, con las plazas hoteleras entre un 10% y un 15% más caras que en uno día normal.

Los estudios muestran que estos ingresos se reparten casi siempre en un 50% para los hoteles, un 20% para la restauración y un 10% a las tiendas, compras y los diferentes gastos que conlleva un desplazamiento.

La final de la Copa Libertadores también ha generado una leve subida en las reservas, especialmente el domingo, el día del partido, que suele ser el peor día por ser final de puente y sin embargo gracias a la final alcanzaba un 56,6% de ocupación, un dato superior al de otros años. Los días de mayor demanda, empujados por el festivo nacional, son el viernes 7 (90,6%) y el sábado 8 (90,4%),

Junto a los hoteles, los bares y restaurantes son los grandes beneficiados por este acontecimiento, que según la Asociación Empresarial de Hosteleria de la Comunidad de Madrid ‘La Viña’ reportará 1,5 millones de ingresos extras a los establecimientos de la capital, entre visitantes extranjeros y el impacto de aquellas personas que verán el partido retransmitido en los bares.

“El puente de Diciembre es el de mayor impacto económico para Madrid, tradicionalmente vienen muchas personas y la Libertadores es un evento más que coincide, pero la capacidad de la hostelería madrileña le permite prestar un servicio de primer nivel“, asegura a EFE el director general de La Viña, Juan José Blardony.

Los hosteleros madrileños confían en que no haya incidentes y que las fuerzas de seguridad tomarán “todas las medidas” ante un partido “de alto riesgo”. “Estaremos vigilantes, pero esperemos que no ocurra nada”, añadió el director general de ‘La Viña’.

 

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