Los conjuntos argentinos Boca Juniors y River Plate ya se encuentran en Madrid para el encuentro de vuelta de la final de la Copa Libertadores de América, que había sido suspendido el pasado 24 de noviembre por incidentes contra el autobús de Boca cuando se dirigía al Monumental de River para el compromiso.

El club xeneize llegó por al aeropuerto de Barajas, donde los esperaban una buena cantidad de hinchas, en un chárter de la aerolínea luso-maltesa Hi Fly. La Policía Nacional de España había desplegado todo un operativo de seguridad 90 minutos antes de la llega del conjunto que dirige Guillermo Barros Schelotto.

Los integrantes de Boca pasaron por las instalaciones del Adolfo Suárez en silencio y sin saludar a la afición que desde tempranas horas les esperaba, rumbo al transporte que los trasladaría al Hotel Eurostars Suites Mirasierra, ubicado a menos de 10 minutos del Santiago Bernabéu, y a media hora del que será su lugar de entrenamiento, la Ciudad del Fútbol de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en la localidad de Las Rozas, donde ya realizaron su primer entrenamiento.

River, a diferencia de Boca, anunció, desde Buenos Aires, que no saldría en el Aeropuerto Adolfo Suárez de Barajas por el pasarela y convocó a su fanaticada al Eurostars Madrid Tower, hotel donde se alojarán durante su estadía en la capital española.

River estará entrenando en la Ciudad Deportiva del Real Madrid en Valdebebas, a 10 minutos del hotel de concentración.

Primer hincha deportado

La Policía Nacional de España ha deportado a Argentina a Maxi Mazzaro, uno de los cabecillas de los ultras de Boca Juniors detectado en Madrid y que ya está camino a Buenos Aires.

Al hombre se le identificó y se procedió a devolverlo a su país, ya que está considerado, según la Policía, como uno de los “barra brava” (ultras) más “significativos y peligrosos” y cuenta además con una larga lista de antecedentes penales.

Maxi Mazzaro es un integrante violento de la facción disidente de La 12, la barra brava de Boca. En 2013, tras seis meses prófugo, fue procesado y acusado como supuesto partícipe necesario del homicidio de Ernesto Cirino, en el barrio de Liniers el 29 de agosto de 2011.

Mazzaro estuvo un año y medio preso hasta que en 2014 fue absuelto junto a Mauro Martín, uno de los dos jefes actuales de la barra brava de Boca.

Antonio Calderón con información de EFE
@AJCalderonL

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