El funeral de Estado en memoria del expresidente George H. W. Bush (1989-1993) comenzó este miércoles en la Catedral Nacional de Washington con la presencia del mandatario de EE.UU., Donald Trump, y de los cuatro exdirigentes vivos del país.

Poco antes de que diera inicio el acto, Trump y su esposa, Melania, se sentaron en primera fila del templo al lado de los expresidentes demócratas Barack Obama (2009-2017), Bill Clinton (1993-2001) y Jimmy Carter (1977-1981), que asisten a la misa junto a sus respectivas esposas, Michelle, Hillary y Rosalynn.

Obama y su esposa Michelle dieron cordialmente la mano a Trump y a la primera dama cuando ambos llegaron y ocuparon sus asientos, mientras que Bill y Hillary Clinton, sentados más lejos, no se giraron para saludarles.

El apretón de manos entre Trump y Obama fue la primera interacción conocida entre ambos desde el traspaso de poder el 20 de enero de 2017, hace casi dos años.

El expresidente republicano George W. Bush (2001-2009), hijo del fallecido, llegó más tarde a la catedral porque había acompañado el traslado del féretro de su padre desde el Capitolio, donde hubo una capilla ardiente de más de 24 horas, hasta el templo en el que se celebra el funeral de Estado.

Bush saludó a todos los expresidentes y sus esposas antes de tomar su asiento al otro lado del pasillo, también en primera fila, junto a su esposa, Laura.

Después de las exequias, el féretro del expresidente será trasladado a Texas de nuevo, para recibir el jueves un último adiós por parte de su familia.

Los restos de George H. W. Bush descansarán, finalmente, junto “al amor de su vida”, como definía siempre a su esposa Barbara Bush, en la Biblioteca Bush situada en la localidad de College Station (Texas), a 160 kilómetros de Houston.

El relato de su hijo

EFE/ Alex Brandon

El expresidente de EE.UU. George W. Bush (2001-2009) resaltó el carácter optimista y afable de su difunto padre, y destacó que lo que más le gustaba era reirse, “sobre todo de sí mismo”.

Durante su elogio fúnebre, Bush hijo, como es conocido popularmente, recordó las últimas palabras de su progenitor: “El viernes pasado cuando me dijeron que le quedaban minutos de vida, le telefoneé y él mismo contestó la llamada. Le dije, ‘papá, te quiero’. Sus últimas palabras en este mundo fueron: ‘yo también los quiero”.

En un discurso marcado por la emoción, que a veces pareció que le llevaría al llanto, George W. Bush resaltó el carácter afable de su padre, e hizo referencia al servicio que prestó a la nación como presidente del país, un cargo que, afirmó, ejerció como “un caballero” y “con dignidad y honor”.

“Me enseñó lo que significa ser un presidente”, afirmó al tiempo que definió a su padre como un “patriota” que creía que el servicio público debía ser ejercido con “honestidad” y visto como una “necesidad”, una persona que quiso dejar un mundo mejor pero que supo sobrellevar sus limitaciones.

“En la victoria, compartía el mérito. Cuando perdía, cargaba con la culpa. Aceptaba que el fracaso es parte de una vida plena”, dijo Bush en un aparente guiño a la derrota sufrida por su padre en las elecciones de 1992, que le impidió ejercer un segundo mandato.

Entre las diversas anécdotas a las que hizo alusión, consiguió arrancar una sonrisa de los asistentes cuando narró la alegría que se llevó su padre cuando, ya con 90 años cumplidos, un amigo suyo logró “colar” una botella de vodka cuando fue a visitarle al hospital.

Los dirigentes que asistieron

EFE/ Erik S. Lesser

Dirigentes y miembros de la realeza de distintas partes del mundo, como la canciller alemana, Angela Merkel, el rey Abdalá II de Jordania o el príncipe Carlos de Inglaterra, acudieron al funeral.

A las exequias asisten, además, otros miembros de la realeza como el exemir de Catar Hamad bin Jalifa al Zani, padre del actual emir, y el príncipe de Baréin Abdalá bin Hamad al Jalifa, de acuerdo a la lista proporcionada por el portavoz de la familia Bush Jim McGrath a la cadena de televisión CNN.

También están el presidente polaco, Andrzej Duda, y los exmandatarios de Polonia, Lech Walesa; de México, Carlos Salinas; de Portugal, Aníbal Cavaco Silva; y de Estonia, Toomas Hendrik Ilves; así como los ex primeros ministros del Reino Unido, John Major; de Kuwait, Naser al Mohamed al Ahmed al Sabah; y de Japón, Yasuo Fukuda.

En la Catedral Nacional de Washington también se han dado cita el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la primera dama, Melania, así como los cuatro exmandatarios vivos del país junto a sus cónyuges, Barack Obama (2009-2017) y su esposa Michelle; Bill Clinton (1993-2001) y la ex secretaria de Estado Hillary Clinton; y Jimmy Carter (1977-1981) con Rosalynn Carter.

EFE

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