Con la edad, Randy Newman se ha vuelto políticamente comprometido. Su último álbum de estudio hasta la fecha, publicado el año pasado, llevaba por título “Dark Matter” (materia negra) e incluía una canción sobre el presidente ruso, Vladimir Putin.

Sin embargo, prefirió guardarse el tema que hablaba sobre el presidente estadounidense, Donald Trump, contó recientemente al diario británico “The Guardian”. “Era demasiado vulgar. No tiene sentido seguir sirviendo a la vulgaridad general. Trump es (…) un objetivo demasiado fácil”, señaló Newman, que este miércoles cumple 75 años.

El cantautor y compositor se hizo famoso con canciones muy diferentes. Sobre todo, fueron las bandas sonoras para películas de animación como “Toy Story” o “Monsters, Inc.” las que le reportaron una gran comunidad de fans y numerosas distinciones. En sus conciertos siempre tiene que tocar “You’ve Got a Friend in Me”, no hay otra, cuenta Newman. “Nunca dejaría de tocarla. Para algunas personas significa mucho.”

Newman nació en 1943 en Los Angeles en el seno de una familia amante de la música. Su padre, que era médico, tocaba de vez en cuando el clarinete en la banda de Benny Goodman y dos de sus tíos eran exitosos compositores de bandas sonoras. El pequeño Randall Stuart también aprendió a tocar un instrumento, en su caso, el piano. Con 15 años escribió su primera canción y con 30 ya era un músico consagrado que no sólo grababa discos y figuraba en las listas de éxitos, sino que además de poner música a películas también lo hizo para los Juegos Olímpicos en Los Angeles 1984.

El tema se llamaba “I Love L. A.”, pero antes alcanzó el éxito con “It’s Money That I Love”, tan sarcástico como suena. A Newman le gusta jugar y exagerar con las palabras y criticar las injusticias con sarcasmo, algo que no siempre se entiende. En “Short People”, por ejemplo, pedía un mayor respeto por las personas bajitas bajo el disfraz de la sátira. Pero fueron precisamente ellas quienes criticaron la canción porque muchos no supieron interpretar correctamente la ironía. En “I’m Dead (But I Don’t Know It)” se burlaba de los veteranos de rock.

A lo largo de los años Newman consiguió meterse en el bolsillo a los fans y los críticos y en 2002 ganó su primer Oscar (tiene dos) tras 16 nominaciones. Además ha sido galardonado con otros múltiples premios. A la pregunta de “The Guardian” sobre si tenía pensado jubilarse próximamente contestó: “No, no lo veo. Durante toda mi carrera me he preguntado por qué se jubila la gente del mundo del espectáculo y (la respuesta) es muy fácil: en casa nadie te aplaude, por eso seguimos.”

DPA

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