Cientos de niños venezolanos se han quedado sin sus padres debido a la grave crisis que afronta el país actualmente. Infantes han tenido que quedarse a cuidados de terceros, ya que sus progenitores forman parte de los más de 3 millones de migrantes que han ingresado a países de suramericano.

La separación de las familias ya es “algo común” en Venezuela; mamá, en Perú; papá, en Argentina: laborando para poder mantener a los suyos que se encuentran en territorio venezolano y a quienes no les alcanza con un salario básico para mantener a la familia entera.

De acuerdo con un trabajo realizado por el portal web Infobae, en los últimos 4 años, un total de 4 mil 500 niños han sido dejados por sus padre a cuidados de terceros, informó Fe y Alegría.

Según el portal web, las cifras de permisos de viaje a menores de edad son confidenciales, así como tutelares y representación legal a terceros que no son los padres.

Por otro lado, debido al quiebre de familias, niños deben ser atendido por problemas psicológicos; problemas que, al final, pueden derivan en afectaciones de conducta y de depresión; en algunos casos, la misma fractura familiar empuja a algunos niños a la calle.

En este sentido, el director de la Red de Casas Don Bosco, Leonardo Rodríguez, explicó que una de las consecuencias del éxodo de los padres es que algunos niños caen en situación de calle e incluso comienzan a cometer delitos: “Vemos una cantidad de adolescentes que pasan la mayor parte de su día afuera en la calle, haciendo cualquier tipo de actividad. Porque, realmente, no tienen el deseo de llegar a su casa porque son hijos de padres que se han ido al extranjero y están viviendo solos”.

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