Una mujer identificada como Johana Gil, de 29 años de edad, quien es licenciada en Educación, protestó junto a sus colegas en las afueras del colegio Fe y Alegría en Puerto Ordaz, estado Bolívar, bajo el lema “olla cero”.

En este sentido, los reclamos son los mismos que el del resto de educadores, trabajadores de empresas básicas y demás sectores. Sin embargo, no solo reclaman los bajos salarios, sino que también son pagados a destiempo, según reseñó Caraota Digital.

Antes esta problemática, los docentes denunciaron que para que el dinero les pueda alcanzar, aparte de impartir clases en dicha casa de estudio, algunos tienen que dar clases de tarea dirigida, mientras que otros venden algunas pertenencias en “el perolero”.

Johana, quien trabaja como educadora durante la mañana, se ha visto en la necesidad de trabajar en las tardes también como cajera en una feria de hortalizas.

“Trabajo de lunes a lunes y así medio resuelvo porque me regalan una bolsa de hortalizas, porque si no, igual no me alcanzaría el dinero. También vendo bisutería”, relató la joven docente.

Por su parte, la maestra Ana Bolívar, aseguró que con lo que devengan semanalmente, no le alcanza ni para comprar un “lingotico de queso”.

“Con lo que nos pagan semanal no compramos ni un lingotico de queso, no de oro, de queso”, aseguró de manera sarcástica revelando a su vez que han llegado a cobrar en la semana tan solo 200 bolívares.

Cabe mencionar que Fe y Alegría depende de la Asociación Venezolana de Educación Católica (Avec), la cual ha asegurado que el Ministerio de Educación no ha entregado los recursos para cumplir con los pagos a los maestros.

“Los representantes también deben entender que nosotras también comemos, tenemos hijos, hay una compañera que se nos desmayó y la tuvimos que llevar al módulo”, señaló Bolívar.

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