¿Cómo es posible que un campeonato mundial de kárate haya derivado en un problema deportivo y político de primer orden para al Comité Olímpico Español (COE), el Comité Olímpico Internacional (COI) e incluso el Gobierno de España?

Imprevisto o no, el “caso Kosovo” se convirtió en los últimos días en un dolor de cabeza para el deporte español, cuyas autoridades buscaron hoy bajarle el tono a las amenazas de sanción del COI y confiaron en una solución a través del diálogo que desactive un presunto ultimátum.

Al COI no le gustó en absoluto lo sucedido entre el 6 y el 11 de noviembre en el Palacio de Deportes de Madrid, donde los atletas kosovares tuvieron que competir sin su bandera, contrariando así al parecer lo dispuesto por el organismo de los anillos.

Kosovo es una ex-provincia mayoritariamente albanesa de Serbia que se independizó unilateralmente en 2008. Algunos países, entre ellos España, no la reconocen internacionalmente. Pero sí el COI, que aceptó al Comité Olímpico de Kosovo en 2014.

El organismo de los anillos manifestó su enfado a través de un directivo español, Pere Miró, quien dijo que el COI pedirá a las federaciones internacionales que no organicen competiciones deportivas en España hasta que los atletas de Kosovo puedan participar sin ser discriminados. Esto podría afectar, entre otros eventos, la intención de organizar unos Juegos Olímpicos de invierno en Pirineus-Barcelona en 2030.

“No celebren competiciones allí”

“Si el Gobierno español no está en condiciones de garantizar que cualquier atleta pueda competir, debemos advertir a todas las federaciones internacionales que no celebren competiciones allí hasta que se resuelva el asunto“, dijo Miró en un artículo publicado el lunes por “insidethegames.biz”. Esta carta de advertencia, según medios españoles, sería enviada el jueves próximo a todas las federaciones internacionales deportivas.

Los karatekas kosovares que participaron la semana pasada en el Mundial de Madrid lo hicieron luciendo las iniciales de su federación nacional, “KKF”. “No es suficiente”, señaló sin embargo Miró, que recordó que en las pantallas de los resultados aparecía la inscripción “World Karate Federation 5” (Federación Mundial de Kárate 5) al lado de los nombres de los kosovares.

Las palabras de Miró encontraron el respaldo implícito de Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español. “En esta situación, es imposible que España pueda organizar nada“, dijo Blanco en declaraciones citadas hoy por el diario “El País”.

“Es el acuerdo de compromiso al que se llegó. Todos se acogieron a la carta olímpica, cuya validez contempló el Gobierno español”, indicó el máximo directivo de olimpismo español, quien recordó que los atletas kosovares pudieron participar sin problemas en los recientes Juegos Mediterráneos de Tarragona.

El Gobierno está “trabajando” en el caso

Para el Gobierno de España, sin embargo, se trata de un asunto especialmente delicado en un contexto de tensión por el desafío independentista en Cataluña. En marzo, bajo la presidencia del conservador Mariano Rajoy, el Gobierno español anunció que no iría a ninguna cumbre donde esté presente Kosovo como país con entidad propia.

Hoy, con el socialista Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, las autoridades españolas buscaron acercar posiciones. “El Gobierno español está trabajando el tema de Kosovo, las puertas están abiertas para el COI”, dijo la presidenta del gubernamental Consejo Superior de Deportes (CSD), María José Rienda. “En los Juegos Mediterráneos estuvo Kosovo y no hubo ningún problema. El Gobierno está trabajando con el Ministerio de Exteriores”.

Un peso pesado del olimpismo español e internacional, como es Juan Antonio Samaranch Salisachs, confió hoy también en que las negociaciones darán sus frutos, aunque pidió respetar a los atletas kosovares.

“En la Carta Olímpica hay una cosa clara: la defensa de los atletas. Bastante han pasado estos deportistas para que los que han salido de sus miserias les digamos que no pueden competir, que son deportistas de segunda clase”, dijo el vicepresidente del COI e hijo del histórico presidente del organismo Juan Antonio Samaranch.

No obstante, se mostró confiado en que habrá un acuerdo. “En el COI, respetando la soberanía de un Gobierno como el de España, defendemos los intereses de los atletas. Con España siempre hemos tenido una buena relación. Las conversaciones que hay y las que van a seguir van a dar frutos inmediatamente”, confió el vicepresidente del COI durante la presentación de la Oficina de Estrategia Internacional del Deporte Español, un organismo que hoy nació con polémica.

Por Tomás Rudich (dpa)

Comments

Comments are closed.