A causa de las falsas acusaciones también le impusieran una orden de alejamiento y le colocaron una pulsera de localización.

“Lo único que quiero es arrancarte la cabeza”. “Te quedan segundos de vida”. “Tic, tac, tu tiempo se acaba. Cuando menos te lo esperes, estaré aquí para matarte”. Según afirma el diario argentino Clarín, los mensajes eran contundentes y estaba claro que habían sido enviados desde el teléfono de Marc, un joven español de 28 años. La víctima de las amenazas era Julia, su ex novia de 23 años. Todo cerraba y estaba claro y es por eso que el joven fue detenido seis veces, pero este miércoles la historia se dio vuelta completamente. 

Una investigación de la Policía Nacional y la Guardia Civil española, reveló que en realidad esos mensajes no habían sido enviados por Marc, aunque apareciera su número de teléfono como el emisor. La responsable era otra mujer, de 22 años y de nombre Beatriz, quien había utilizado una sencilla aplicación para incriminar al hombre como acosador ante la justicia.

Hasta esta semana su estrategia había tenido mucho éxito. Es que sus falsos mensajes llevaron a que el joven fuera detenido hasta en seis ocasiones. Y, como medidas preventivas ante las graves amenazas, el juzgado había dictado una orden de alejamiento por la que Marc no podía acercarse a su expareja, e incluso llegaron a ponerle un dispositivo de localización.

¿Cuál fue el motivo que llevó a Beatriz a usurpar la identidad de Marc para inculparlo? Este punto está siendo investigado, pero lo que sí se sabe es que la ahora principal sospechosa del caso es íntima amiga de Julia y se estima que podría tener un interés sentimental en ella. Por otra parte, el padre de Julia aludió a un supuesto interés económico.

Comments

Comments are closed.