Según el Departamento de Imagen Biomédica de la Universidad de California-San Francisco (EE.UU.) cada vez se cuentan con mejores técnicas de imagen que retratan a esta enfermedad que es capaz de cambiar la morfología del cerebro. Por desgracia, muchas veces, es demasiado tarde. Si se entrena a una máquina para que detecte esos pequeños cambios en las fotos cerebrales se puede anticipar el diagnóstico y retrasar sus efectos. Es por eso, que acaban de conseguir que la inteligencia artificial reconozca cambios en el metabolismo cerebral que resultan a veces desapercibidos al ojo humano.

La investigación ha relacionado el proceso de la enfermedad con los cambios, precisamente, en el metabolismo. Es el caso de la captación de glucosa en ciertas regiones del cerebro, un típico rasgo de cerebro enfermo; pero estos cambios pueden ser difíciles de reconocer. La IA es capaz de distinguir entre varias imágenes aquella de quien desarrollará alzhéimer a partir de ligerísimas diferencias. El Independiente

 

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