Un grupo de unos 75 migrantes centroamericanos de la comunidad LGBTI llegó ayer a la ciudad mexicana de Tijuana, fronteriza con Estados Unidos, con la intención de pedir asilo en el país norteamericano.

“Darle gracias a Dios porque (el viaje) ha sido algo muy duro. Estamos con nostalgia de estar aquí, sanos y salvos”, dijo a medios uno de los representantes del grupo, César Mejía, tras llegar a la central de camiones de Tijuana, en el estado de Baja California (noroeste).

“Ahora esperar que el Gobierno de Estados Unidos nos dé asilo político”, añadió.

Los migrantes son de Guatemala, El Salavador y Honduras, constató un periodista de dpa. Formaban parte de una caravana de unos 5.000 centroamericanos, la primera de tres que han arribado a México en las últimas semanas.

Los migrantes LGBTI argumentan que salen de sus países debido a la violencia y a la discriminación que padecen. Algunos, además, se han quejado de ser víctimas de discriminación dentro de la misma caravana.

“Quiero tener un trabajo digno, una vivienda digna y poder vivir libremente”, comentó a dpa Mariel Ordoñez, una hondureña del grupo que se encuentra en Tijuana. Cuenta que en su país hay mucha “discriminación por parte de las instituciones del Gobierno”.

Ordoñez dice que si no logra cruzar a Estados Unidos, donde el presidente Donald Trump ha endurecido las medidas migratorias y de solicitud de asilo para migrantes, su plan B es quedarse en México y buscar un trabajo.

El grupo de migrantes LGBTI ha obtenido ayuda de las autoridades migratorias mexicanas, que ha trasladado a sus integrantes en vehículos a un albergue.

DPA

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