¡Qué cambios de temperatura vivimos! Tan pronto hace frío, como calor, tenemos lluvia, luego sol… En la calle notamos la bajada de las temperaturas y, en casa o en la oficina, la calefacción funciona a toda máquina. Estos cambios tan bruscos resultan un caldo de cultivo para los temidos virus. Y es que las defensas bajan y nuestro sistema inmunológico se convierte en una puerta abierta para dejar entrar afecciones como la gripe o el resfriado.

Además, qué fastidioso resulta tener que realizar las tareas diarias con ese malestar que parece que nunca tiene fin. Vamos cargados de pañuelos, jarabes, pastillas para la tos… Un engorro. Por suerte, la naturaleza, en su inmensa sabiduría, nos provee de alimentos que pueden ayudarnos a evitar caer en este estado.

Cebolla

Sí que es cierto que hace llorar pero sus propiedades antisépticas la convierten en una buena aliada para combatir el resfriado. Inclúyela en tus ensaladas o en una buena sopa de verdura.

Cítricos

Naranjas, mandarinas, limones… Todos los cítricos son ricos en Vitamina C, indispensable en esta época para aumentar las defensas.

Miel

Tomar miel para aliviar la tos es un remedio universal, que ya nos aconsejaban nuestras abuelas. Pues ahora un estudio publicado en la revista “Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine” corrobora sus beneficios.  Según esta investigación, la miel es incluso mejor que el dextrometorfano, un medicamento que contienen muchos jarabes para eliminar este molesto síntoma.

Ajo

El ajo es imprescindible para dar sabor a la comida, y también resulta un buen antiséptico natural que nos ayudará a combatir la gripe y a reducir la congestión nasal. ¡Mejor si se toma en crudo!

Alimentos probióticos

Según se ha podido observar en un estudio publicado en la revista “British Journal of Nutrition”el yogur, el kéfir, la col fermentada o el miso contienen bacterias ácido lácticas (lactobacilus) que mantienen el equilibrio de la flora bacteriana intestinal y que podrían contribuir a reducir la intensidad de los síntomas de un resfriado.

Legumbres

“Las legumbres, alimentos ricos en antioxidantes, actúan como antigripales naturales y ayudan a reducir las toxinas que provoca la infección, a fortalecer el sistema inmune y a acortar la duración de la gripe o el resfriado”, cuenta el chef Kaouthar Andaloussi en una entrevista concedida a El Confidencial. Ya sabes, este invierno nada mejor que un buen plato de lentejas, garbanzos o alubias.

Mucho líquido

Es fundamental beber la cantidad suficiente de líquidos (entre 8 y 10 vasos de agua) para facilitar la eliminación de moco e hidratar las mucosas. Es engorroso pero necesario para mejorar nuestra salud.

 

 

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