Roberto Morandi es dueño, junto a otros socios, de un restaurante en una popular zona de Caracas. Hijo de inmigrantes italianos, el hombre se mantiene fiel a sus tradiciones y a pesar de la crisis intenta llevar la mejor calidad a sus clientes: “Llevamos días sin conseguir carne (…) pero todo lo que vendemos lo hacemos aquí”.

Morandi se mantiene optimista y dice que la situación en Venezuela “va a cambiar, esperemos que pronto, como y cuando son las preguntas, pero de que va a cambiar seguro”.

Ante la crisis, en el restaurante decidieron replicar el modelo italiano del “café pendiente” en donde una persona paga por el café que se toma y por otro que lo tomará alguna persona que lo necesite.

Por esto iniciaron el programa “Pasta pendiente”, en donde el cliente que lo desee puede pagar por la pasta que consume y la mitad del precio de una pasta extra, el resto del costo va por cuenta del restaurante.

Al principio, en sus propios carros, salieron a repartir la comida, pero ahora se asociaron con un colegio de niños de bajos recursos para entregarles la comida a estos pequeños. “Venezuela tiene de todo, todos sabemos cual es el problema que tenemos aquí, pero eso va a cambiar”, dijo Morandi en su entrevista con El Tiempo.

Comments

Comments are closed.