Según un trabajo del medio español El Confidencial, los sistemas de detección de dopaje en el fútbol no son, ni parecido a otros deportes, como en el atletismo o el ciclismo, por citar algunos.

Recuerda el medio que, el hoy equipo de Cristiano Ronaldo, la Juventus de Turín, entre 1994 y 1998, se dopaba sistemáticamente, época en la que ganó tres veces el scudetto además de la Champions y la Intercontinental (hoy Mundial de Clubes), destacando que tenían 10 años que no ganaban el scudetto.

Otro hecho que se describe en el trabajo son las 3000 inyecciones que se aplicaron los jugadores de la selección de Alemania durante el Mundial México 86 por orden del controvertido profesor Heinz Liesen. La misma que dirigía Franz Beckenbauer, que también dirigió al Bayern Munich, y quien admitió varias veces ante los micrófonos el uso de fármacos y transfusiones de sangre en sus equipos.

Con estos como antecedentes, El Confidencial trae a la palestra al médico deportivo francés Jean-Pierre de Mondenard, autor del libro de 2010 ‘Dopage dans le football’, quien dice que “Los deportistas toman sustancias que los laboratorios no detectan o no buscan y los laboratorios buscan sustancias que los deportistas no toman”.

Y agrega que “El dopaje es usado en el mundo de los deportistas de alto nivel, pero quienes luchan contra el dopaje no son de alto nivel”.

Además de ello son pocos o ninguno las muestras de orina y/o de sangre que le practican a los futbolistas. De hecho son tajantes al afirmar que en liga profesionales de fútbol como las de Argentina, Portugal, Uruguay u Holanda, durante 2017, no se tomaron ni una sola prueba de orina y/o sangre.

Por su parte, hablan de lo que sucede en LaLiga. entre primera y segunda división. Cuentan que en España, la situación de la lucha contra el dopaje en el fútbol profesional no es óptimo. “Los controles de dopaje en el fútbol en general no son eficaces debido a la carencia del número controles”, indican que explica un técnico de laboratorio que trabajó en España y que prefirió no identificarse.

Los datos señalan que el número de muestras de orina y sangre analizadas no está entre los más altos del mundo. España se sitúa en el décimo lugar en el listado por países, muy por detrás de Reino Unido (4.195 muestras), Italia (3.439) o Alemania (2.129), lista que encabeza Brasil (4990) aunque solo 20 fueron de sangre.

En España, la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD), es el único organismo competente en el control antidopaje desde 2013. Sin embargo durante 2016 y el comienzo de 2017 no pudo realizar controles antidopaje en el balompié español porque la AMA (Agencia Mundial Antidopaje) le había suspendido las competencias. La razón fue que la legislación no estaba adaptada a las exigencias internacionales, circunstancia que se palió en febrero de 2017 con la publicación del Real Decreto-ley 3/2017. Aunque, cabe destacar, que quienes toman la muestra en una empresa subcontratada.

La conclusión del trabajo es que la lucha contra el dopaje en el fútbol español y mundial es muy mejorable. “Los deportistas que se dopan se adaptan a los métodos de los controles y así la lucha antidopaje siempre va en el vagón de atrás del tren, mientras que los tramposos van en la locomotora. Es todo una farsa”, concluye De Mondenard, que lleva más de 40 años investigando el dopaje en el deporte.

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