La cifra de muertos que dejó el feroz huracán “Michael” subió hoy a seis tras su paso este miércoles por Florida, Georgia y Carolina del Norte, en Estados Unidos, según confirmaron autoridades locales.

Las víctimas mortales corresponden, según versiones preliminares, a una niña en Georgia, cuatro personas en Florida y un hombre en Carolina del Norte.

Aunque las autoridades no han entregado un número oficial de fallecimientos, la oficina del aguacil del condado de Gadsden, en Florida, indicó en un comunicado que en su área fallecieron “cuatro personas a causa del ciclón”.

Asimismo, la cadena CNN detalló que el hombre murió luego de ser impactado por un árbol cuando conducía en su coche por una carretera de la norteña Carolina mientras que la pequeña falleció al interior de una casa que fue golpeada por una barra metálica.

El gobernador de Florida, Rick Scott, realizó un sobrevuelo por el área afectada conocida como Panhandle (término informal con el que se designa la parte más noroccidental del estado) y estableció que 14 de los 67 condados del estado fueron golpeados por el ciclón.

“TORMENTA DEVASTADORA”

“Esta tormenta fue devastadora”, tuiteó Scott al afirmar que su gobierno hará “todo lo posible para obtener recursos que faciliten la recuperación de las comunidades afectadas”.

Casi 500.000 usuarios permanecen sin suministro eléctrico en Florida, Georgia, Alabama, Carolina del Sur y Carolina del Norte, según reportaron autoridades.

El ojo de Michael tocó tierra firme cerca de Mexico Beach, una localidad a unos 30 km al sureste de Panama City, cerca de las 17H00 GMT como un huracán de categoría 4 de un máximo de 5 en la escala Saffir-Simpson, informó el Centro Nacional de Huracanes.

Para las 04H00 GMT del jueves, ya se había degradado a tormenta tropical mientras atravesaba Georgia, pero aún dejando caer lluvias torrenciales y azotando la zona con vientos de unos 70 km/h.

Fotos y videos de Mexico Beach, una comunidad de unos 1.000 habitantes, mostraban escenas de devastación absoluta. Las casas parecían flotar en medio de calles inundadas, algunas totalmente destruidas tras haber perdido el techo.

“Mi casa en Mexico Beach está bajo el agua”, dijo Loren Beltrán, una contadora de 38 años, luego de haber visto imágenes de su vecindario. “Perdí todo lo material, pero gracias a Dios estamos bien”.

Ella y su hijo de 3 años se refugiaron en otra casa en Panama City, donde el panorama no era, sin embargo, mucho más alentador.

Panama City parecía un escenario de guerra después de haber sido azotada por más de tres horas con fuertes vientos y una intensa lluvia que caía horizontalmente. Las calles eran intransitables y había contenedores, antenas, techos, árboles y semáforos desperdigados por todas partes.

“Se oían bien feo los vientos, como un gran monstruo de televisión”, dijo Beltrán a la AFP.

La casa donde se refugió de la tormenta estaba parcialmente destruida por los árboles que la rodeaban y que cayeron con el viento.

El gobernador de Florida, Rick Scott, había dicho que el huracán sería “la tormenta más destructiva que azota el ‘panhandle’ de Florida en un siglo”. El “panhandle” (mango de sartén, en español) es como se conoce comúnmente esta lengua de tierra en la costa del Golfo de México.

Al informar al presidente Donald Trump en la Casa Blanca, el jefe de la agencia federal de emergencias FEMA, Brock Long, dijo que Michael es el huracán más intenso que azota el área desde 1851.

En un mitin en Pensilvania en la noche del miércoles, Trump dijo que sus “pensamientos y oraciones” estaban con los afectados por la tormenta y aseguró viajará “a Florida, pronto, muy pronto”.

Unos 380.000 clientes estaban sin electricidad en la región noroeste, de acuerdo a un boletín de la agencia de emergencias de Florida, SERT, de las 18H00 locales.

Yanim Marialice, de 28 años, se quedó sin suministro eléctrico, pero ella y su marido decidieron no abandonar su casa frente a la playa en Destin, 65 km al oeste de Panama Beach.

“Podemos escuchar que hay cosas volando y que golpean el techo”, contó a la AFP cuando aún la tormenta azotaba de lleno la zona.

UN HURACÁN HISTÓRICO

“Desafortunadamente, esta es una situación histórica, increíblemente peligrosa y de riesgo de vida”, había advertido Ken Graham, director del NHC.

El general Terrence O’Shaughnessy, comandante del Comando de Defensa Aeroespacial de Norteamérica, dijo que la rapidez con que se formó y creció la tormenta tomó a los residentes con la guardia baja.

“Comenzó como tormenta tropical, luego aumentó a categoría 1, después 2 y cuando menos lo esperábamos, era un huracán de categoría 4”, dijo O’Shaughnessy.

“Esto se vuelve un factor en la evacuación de las poblaciones locales”, añadió. “No hemos visto la robusta respuesta de parte de la población civil que normalmente vemos en otras tormentas”.

Se estima que unas 375.000 personas de más de 20 condados recibieron órdenes de evacuación, obligatoria o voluntaria.

FEMA tiene más de 3.000 personas en el terreno, mientras el gobernador Scott dijo que había activado a 3.500 efectivos de la guardia nacional.

Brock Long, director de la agencia FEMA, explicó, al informar al presidente Trump, que Michael fue el huracán más intenso desde que se comenzaron a recabar datos sobre este fenómeno en 1851 en la franja noroeste de Florida.

En los estados de Georgia y Alabama se emitieron declaraciones de emergencia.

Se espera que luego Michael golpee zonas de Carolina del Norte y del Sur, ya afectadas por el huracán Florence hace un mes.

El año pasado, una serie de huracanes catastróficos azotó el Atlántico occidental. Los más arrasadores fueron Harvey en Texas, Irma en el Caribe y Florida, y María, que azotó el Caribe y dejó casi 3.000 muertos en el territorio estadounidense de Puerto Rico.

La temporada de huracanes del Atlántico termina el 30 de noviembre.

NO HA TERMINADO AÚN

Pese a que “Michael” se debilitó, “sigue siendo muy peligroso”. El Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) indicó desde su sede en Miami que la tormenta se desplaza hacia la costa este con vientos sostenidos máximos de 85 kilómetros por hora.

“No ha terminado aún. Esto es muy importante tenerlo en cuenta, la tormenta sigue siendo peligrosa con tornados y lluvia que pueden causar caída de árboles y acumulación considerable de agua en algunas áreas”, explicó el director del NHC, Ken Graham.

“Michael” es el primer huracán de esta potencia que impacta el área de Panhandle desde 1851 y ya es comparado con el devastador “Andrew” de 1992, que dejó más de 60 muertos en Florida.

Con información de DPA y AFP

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