El dolor de espalda afecta a mucha gente de todo el mundo. Puede ser desde una pequeña molestia hasta una constante punzada repentina que dificulta el movimiento.

La Organización Mundial de la Salud, indica que es una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo y que afecta a la capacidad de desempeñar las labores en el trabajo y en los demás ámbitos de la vida.

Descubrir las causas es complicado, explican los investigadores. Pero lo más habitual, son por consecuencias que definen un estilo de vida sedentario: falta de ejercicio físico, tabaquismo o sobrepeso. Más que por problemas vertebrales o infecciones, reseñó El País.

La obesidad y el sedentarismo

El doctor Miguel Ángel Plasencia, jefe de la Unidad de Columna de Clínica Cemtro, explicó que “el sobrepeso y la falta de actividad incrementan la presión que absorbe la columna tanto los discos como las articulaciones y favorece la aparición de cambios degenerativos precoces”. El más común de los dolores por el sobrepeso es el lumbar, seguido por el de la ruptura de los discos, apunta una investigación realizada por expertos de Universidad de Cornell (EE UU).

Puede parecer un consejo obvio, pero una de las actividades que puedes realizar para combatir el sedentarismo, seria caminar, correr o nadar. Con tan solo incluir ejercicios físicos en tu día a día, podrías incrementar tu calidad de vida.

El tabaquismo

Existe una asociación significante entre el consumo de tabaco y el dolor de espalda. fumar aumenta las probabilidades de sufrir de dolores lumbares, ya que este hábito reduce la capacidad de resistencia a esta dolencia. La investigación ha sido publicada en la revista Human Brain Mapping.

Son considerables los beneficios que podría sentir en su cuerpo con tan solo dejar un mal habito, como fumar, aparte de generar otro tipo de consecuencias degenerativas en su salud. También estaría aportando beneficios a su espalda.

Las malas posturas

La postura puede definirse como una correcta alineación articular de cada una de las cadenas biocinéticas. La mala postura puede afectarnos porque si nuestro cuerpo se acomoda a una postura que no es la adecuada, puede traernos distintas consecuencias: como dolores de espalda, fatiga muscular, y sensación de incomodidad corporal.

Tanto cuando estemos de pie como sentados debemos fijarnos en que nuestra columna esté recta sin curvaturas demasiado marcadas ni en la zona cervical, a la altura de la nuca, ni en la zona lumbar. Esto puede prever dolores de espalda crónicos, cansancios, migrañas.

La escoliosis

Este término se trata de una curvatura hacia los lados de la columna vertebral, o bien en forma de S o en forma de C. Afecta más a las mujeres que a los hombres y normalmente aparece al final de la niñez o en la adolescencia.

Por sí misma, esta deformidad de la espalda no causa dolor, aunque es usual que las personas que la tengan se quejen de molestias, explican los expertos.

El tratamiento para la escoliosis depende de cada paciente, apuntan desde la Scoliosis Research Society (EE UU).

Los cálculos renales

Uno de los síntomas de los cálculos renales ciertamente es el “dolor intenso en el costado y la espalda, debajo de las costillas”, dice la web de la Clínica Mayo. La principal característica es que este tipo de molestia no mejora con el reposo.

En este caso el tratamiento también varía según el tipo de cálculo y de lo que lo haya causado, explican desde la Clínica Mayo. Desde beber agua para limpiar el aparato urinario hasta tratamiento médico.

La osteoporosis

La osteoporosis no lastima, pero sí sus consecuencias. Es decir, las fracturas que puedan darse por la fragilidad ósea, manifiesta Plasencia: “Es un factor de riesgo para sufrir una fractura vertebral oculta ante un mínimo traumatismo y generar dolor dorsal intenso”.

No es un juego, según un estudio del Hospital San Cecilio (Granada), en España dos millones de mujeres y 800.000 varones presentan osteoporosis. Y, según la National Osteoporosis Foundation, el 50% de las mujeres tendrán una fractura derivada de la osteoporosis en algún momento de su vida.

El peso de las mochilas

Por último, pero no menos importante dejamos el peso de las mochilas que representa parte importante ya que son los niños y adolescentes los que se ven más afectados, al cargar cierto peso. De ser en exceso esto va desenvolviendo ciertas molestias y dolores en la espalda del joven.

La recomendación de la OMS es que la mochila no supere el 10% o el 15% del peso del menor. Es decir, si su hijo pesa 30 kilos, no debe cargar con más de tres en su espalda. Algo que se supera en el 80% de los casos.

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