Cada día son mas las personas que renuncian a comer carne y se apuntan a comer exclusivamente alimentos de origen vegetal. Según los datos de hace un par de años de The Green Revolution, mas de 700.000 ciudadanos españoles son vegetarianos (quienes no comen carne ni pescado) y veganos (quienes no consumen alimentos de origen animal).

¿Cambia tu cuerpo cuando pasas a hacer una dieta vegana o vegetariana? Según un articulo publicado en La Vanguardia los especialistas afirman que “no hay cambios repentinos en el organismo por un cambio de dieta, puede haber cambios en la digestión si se aumenta de repente el consumo de fibra, pero se suele regular en poco tiempo. Si hay a largo plazo cambios a peor, se debe a una dieta mal planeada, no a que esta sea vegana, vegetariana o tradicional”, explica Lucía Martínez, dietista nutricionista co-directora del Centro Aleris y autora del libro “Vegetarianos Con Ciencia”.

Cambios de peso

La especialista explica que si se pierde peso es porque se están alimentando mal, y si lo ganas se debe a un error común de sustituir la carne o el pescado por platos de arroz o pasta, aumentado significativamente su consumo. “La cuestión importante es la organización de la dieta, no que te hayas hecho vegano”, según Martínez. Por eso los cambios bruscos en el organismo pueden suceder con cualquier cambio dietético, y no solo con este.

Menor excreción

Aunque te parezca extraño, además, puede que se reduzca la cantidad o el número de excreciones, una vez te hayas pasado a comer exclusivamente vegetales. “Sabemos que en personas vegetarianas de largo recorrido suele haber una adaptación metabólica a las ingestas de hierro hemo más bajas (y más altas de hierro no hemo), de manera que aumenta la absorción y disminuye la excrección. Adaptación similar a la que ocurre por ejemplo también durante el embarazo, cuando las necesidades de hierro aumentan”, según Martínez.

Cansancio o alteraciones neurológicas

La ausencia de carne y pescado en la dieta te pueden hacer sentir más cansancio por la ausencia de vitamina B12 (sólo presente en los productos animales). Si te sientes más cansado, y crees que la causa es dietética, pide un estudio a tu médico de cabecera. “Puede que tengas anemia ferropénica, pero esto no se debe a que lleves una dieta vegetariana. La prevalencia de anemia en la población vegetariana es la misma que en la población general. Tu cansancio puede deberse a factores muy diversos y es muy aventurado atribuirle sin más una causa dietética”.

Alteraciones del ánimo

Si quieres pasarte a una dieta vegana también debes tener en cuenta la ingesta de suficientes ácidos grasos esenciales, “fundamentales sobre todo para la salud cardiovascular y el cerebro; ya que su déficit puede producir deficiencia cognitiva, alteraciones del estado de ánimo como la depresión, o deficiencia macular”, explica la doctora especialista en endocrinología.

Esos ácidos grasos esenciales Omega 3 y Omega 6, muy presentes en el pescado, por ejemplo, están presentes en alimentos vegetales como la quinoa o los frutos secos, pero no se absorben tan bien como los de los productos animales.

Menos riesgo cardiovascular

Según estos estudios, las población de vegetarianos suelen tener menor riesgo de hipertensión. “Aunque la población vegetariana suele tener una presión arterial más baja, esto se relaciona sobre todo con su menor IMC, ya que es el sobrepeso uno de los principales factores de riesgo de esta patología. Si que podemos decir que una dieta vegetariana o vegana bien planificada se relaciona con ventajas de salud como menor riesgo de diabetes de tipo 2, de enfermedades cardiovasculares y de obesidad”, según Martínez.

Comer más fruta, verduras y legumbres, en general, se asocia a menor riesgo cardiovascular, efectos beneficiosos en el peso y mejores controles del azúcar en sangre.

Cuidado con tus huesos

Una dieta rica en verduras y frutas hace que el calcio se absorba peor, porque los alimentos vegetales son ricos en potasio y magnesio, según Gil. Por eso es importante, si sigues una dieta vegana o vegetariana, comer verduras como el kale, la coliflor o el brócoli, ricas en calcio y vitamina K, importantes para la salud de los huesos.

Cualquier dieta que quiera proteger los huesos debe tener suficiente calcio y vitamina D, que también se obtiene con la exposición al sol”, dice Gil. Esa vitamina D está muy presente en lácteos y pescados azules, por eso es difícil de obtener en las dietas veganas.

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