La primera ministra Theresa May se burló de su propia incapacidad para bailar el miércoles, al subirse al escenario con acompañamiento musical en el cónclave de su Partido Conservador.

Mientras sonaba la famosa canción “Dancing Queen” de ABBA, May giró en círculo, agitó los brazos y se rió antes de pronunciar su discurso en el evento en Birmingham.

El gesto fue una referencia a su torpe intento dancístico en una reciente visita por África, que fue ampliamente ridiculizado en las redes sociales.

Los asistentes al evento estallaron en aplausos, carcajadas y vivas al ver a la jefa del gobierno exhibiendo su capacidad de reírse de sí misma.

May hizo también alusión a la aparatosa comparecencia en ese mismo evento el año pasado, en que no paraba de toser mientras un letrero detrás suyo se cayó. Pero al poco tiempo adoptó un tono más sereno, exponiendo los desafíos de su gobierno en medio de las negociaciones del Brexit. AP

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