La Policía de Miami-Dade encontró el jueves pasado el cuerpo de Evelio Federico Gaínza, de 63 años, con múltiples heridas de bala.

Los responsables son el novio de su hija, con el que hacía poco ella se había escapado de casa y quien supuestamente le disparó, y su propia hija de 17 años, acusada de encubrirlo. Ambos confesaron el crimen. Se presume que la joven ayudó a limpiar la casa de su padre después de que Turruellas le disparó varias veces por la espalda el 24 de septiembre con un arma semiautomática calibre 40. Después, arrastraron el cadáver a un baño en construcción y lo cubrieron con toallas y mantas. Luego limpiaron la escena con cloro y toallas de papel. Eveline Gainza le dijo a alguien que había llevado a su padre al aeropuerto para un viaje a Cuba.

La hija de la víctima fue detenida en la residencia de su madre, mientras que su novio estaba detenido por otro caso.

Según El Nuevo Herald, se presentaron cargos contra Eveline Gainza por encubrir pruebas y manipular evidencia física. Su novio, Demar Turrellas, de 19 años, está acusado de los mismos cargos y de homicidio.

No es la primera vez que la joven tenía un altercado con su padre, semanas atrás lo había atacado con un bate. Presuntamente, Evelio no veía con buenos ojos al novio de su hija.

Comments

Comments are closed.