Los estadounidenses permanecerán en Siria hasta que todas las fuerzas iraníes se vayan, pero eso no significa necesariamente una presencia militar, dijo el jueves el representante especial de Estados Unidos para el conflicto sirio, James Jeffrey.

La Casa Blanca pareció cambiar su línea de esta semana en el marco de la Asamblea General de la ONU, al afirmar que Estados Unidos no se irá de Siria “en tanto las fuerzas iraníes” y sus milicias aliadas permanezcan en el lugar, donde apoyan al régimen de Damasco.

Sin embargo, el ministro de Defensa Jim Mattis reafirmó la política estadounidense: “Estamos en Siria para derrotar al Estado Islámico (EI)”, y hasta que el grupo yihadista sea definitivamente derrotado.

El presidente, Donald Trump, “nos quiere en Siria” hasta que se den esas condiciones, “y serán cumplidas”, dijo Jeffrey en una conferencia de prensa en Nueva York.

“Esto no necesariamente significa botas estadounidenses en el terreno”, agregó. “Nuestro ejército conserva la misión de la derrota duradera del EI, como lo dejó en claro el ministro Mattis”.

Según Jeffrey, “hay muchas maneras de estar sobre el terreno”: “Estamos allí diplomáticamente, con equipos del Departamento de Estado en varias áreas de Siria”, donde también “hemos entrenado a fuerzas locales”.

En abril, el presidente Trump anunció su voluntad de dejar este país que lleva siete años en guerra y donde Washington ha desplegado unos 2.000 soldados. Pero sus asesores civiles y militares lo habían convencido de no establecer ningún calendario de retirada.

La idea de una partida rápida parece haber sido abandonada desde entonces.

AFP.

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