Fue uno de los aliados más cercanos de Hugo Chávez Frías. Pasó junto al mandatario sus últimos momentos de vida y es conocido por ser el impulsor de la criticada Pdvsa “roja, rojita”. Ese es Rafael Ramírez.

Ahora, enfrenta desde el exilio una serie de denuncias desde Venezuela por presuntos hechos de corrupción cometidos cuando lideraba la estatal petrolera. Estos señalamientos han sido desmentidos en reiteradas oportunidades. Esta pugna comenzó en diciembre de 2017 cuando abandonó Nueva York tras renunciar a su puesto de representante de Venezuela ante las Naciones Unidas a petición del presidente Nicolás Maduro. Desde ese momento, Ramírez pasó a ser uno más de los críticos de lo que él llama el “madurismo”.

Ramírez en Ingeniero. Durante 20 años de la denominada revolución bolivariana, ocupó tres cargos importantes: Presidente de Petróleo y ministro petrolero; vicepresidente económico y embajador de Venezuela en la ONU.

Presidió Pdvsa entre 2004 y 2014. En esa década, Ramírez asegura que fiel a Chávez puso a Pdvsa al servicio de los pobres.

El exfuncionario diplomático entró al círculo de Chávez cuando éste salió de la cárcel en 1994 indultado por el golpe de Estado 1992. Según contó en una oportunidad Diosdado Cabello, Chávez -debilitado por el cáncer- cerró el último mitin de su vida, en 2012, protegiéndose de la lluvia con una chaqueta que le prestó Ramírez.

Cuando cursaba su último año de carrera universitaria, entró a trabajar a Pdvsa, pero luego la abandonó por estar en desacuerdo con su manejo.

En 2014, después de salir de la vicepresidencia económica del gabinete de Nicolás Maduro, es enviado como representante ante Naciones Unidas en diciembre.

Con información de AFP y BBC

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