El periodista Isnardo Bravo ofreció detalles este martes de su detención en el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía tras tener una “alerta silenciosa” desde el pasado mes de febrero por parte de la DGCIM por el caso de Oscar Pérez.

“Yo realmente estuve muy sorprendido. Los funcionarios del Saime me explicaron que no tenía una ‘prohibición de salida del país’ sino que tenía una ‘alerta silenciosa’ desde febrero. Me dijeron que mi pasaporte no estaba anulado y que estaba vigente“, indicó.

Destacó que los funcionarios del Saime se portaron “muy respetuosos y amables”, sin embargo, una de las trabajadora que lo atendió en el terminal aéreo “con mucha pena” le comentó: “Si yo te dejo salir, yo puedo ir presa”, y le expresó que funcionarios de la DGCIM lo iban a buscar para interrogarlo.

“Si a mi me hubiesen hecho algo yo lo hubiese dicho, aunque si estoy en desacuerdo con la forma que lo hicieron (el procedimiento) porque me hicieron pasar un mal rato, (…) pero no fui maltratado y no puedo salir diciendo algo que no es verdad. Yo soy un hombre serio y responsable”, resaltó durante una entrevista ofrecida con la periodista Shirley Varnagy en Onda.

Sorpresa, frustración y rabia

En ese orden de ideas, acotó que le sorprendió que lo detuvieran porque a su juicio “no ha hecho absolutamente nada”.

“Yo me quede frío, quede impactado porque yo no sabia nada que tenía una ‘alerta silenciosa’. Esto implicaba que si yo intentaba salir del país no podía serlo hasta ser entrevistado por el DGCIM, porque me requerían en la investigación penal que esta abierta por el caso de Oscar Pérez”, dijo al tiempo que sostuvo que en reiteradas ocaciones le aclararon que lo requerían era “en calidad de testigo”.

Agregó que el interrogatorio duró alrededor de una hora y media, aunque criticó que tenía que haber declarado frente a su abogado y no lo hizo: “Yo nunca supe que pasaba hasta que llegue a la sede de la DGCIM y yo me preguntaba que había escrito recientemente y nunca me vino a la cabeza que fue por el caso de Oscar Pérez, y cuando llegó allí me explicaron la razón”.

“Por la caución que tengo no puedo dar mayores detalles de mi conversación con los funcionarios de la DGCIM (…) y voy a respetarlo porque es una investigación penal que está abierta”, aseveró al tiempo que manifestó: “Le agradezco a Dios haber poder dormido pocas horas anoche pero en mi casa”.

Asimismo, destacó que iba a viajar con su hija a Miami, Estados Unidos, para compartir unos días con su hermana, aprovechando que se encontraba de vacaciones: “Ella le pagó el pasaje a mi hija porque es su madrina y quería verla”.

Sin embargo, indicó que al momento de que le prohibieron abordar el avión la pequeña de 11 años lloró de frustración por no poder ir al viaje, pero después “cambió esas lágrimas porque no sabia que pasaba con su papá”.

“En vez de yo protegerla a ella, ella me protegió a mi. Yo le decía tranquila, no tiene que ver contigo, es culpa de papi (…) y sentí frustración porque mi hija estaba ilusionada con su viaje y después ese sentimiento se convirtió en rabia porque no sabía lo que ocurría. Le dije bromeando a la funcionaria que yo no sabia que era una persona importante para que me hicieran esto y ella me dijo que si”, manifestó.

Añadió que tras terminar el interrogatorio le indicaron que no tenía prohibición de salida del país y “que podía viajar cuando quisiera, por lo que estamos intentando reprogramar el viaje, aunque es complicado porque mi hermana y mi hija estaba en sus últimos días de vacaciones”.

Relación con Oscar Pérez

Bravo contó que su “relación” con Oscar Pérez ya la había relatado, sin embargo, aclaró que “es un hecho público que no fui su amigo”.

“Él solo ayudó a nuestra familia en una situación de seguridad con mi cuñado y mi sobrino que fueron secuestrados y esa es la razón por la que mi hermana no esta en el país porque no lo pudo superar”, alegó.

No me iré de Venezuela

El comunicador social aseguró que nunca ha estado en sus planes irse de Venezuela. “Yo nací en aquí y tengo un compromiso con mi país, con eso no critico a los que se han ido, incluso después de haber vivido esta experiencia”.

Y no la debo y les dije a los funcionarios que me investiguen porque yo hago una vida normal. Yo no me reúno a escondidas con nadie, mi posición frente al gobierno es pública. Además yo soy un civil, no un militar y no me tengo que reunir con nadie a conspirar contra el gobierno”, dijo al tiempo que afirmó que seguirá haciendo su trabajo.

Resaltó que no ha aceptado trabajar con políticos porque eso “comprometería mi libertad como periodista y eso a mi no me gusta”.

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