Liliana Campos Puello, mejor conocida como “La Madame”, aseguró durante una entrevista a medios de comunicación dentro de la cárcel de San Diego, en Cartagena, que todos los señalamientos en su contra que buscan tacharla como una “proxeneta” son falsos, y que además, ninguna de las mujeres que trabajaban bajo sus órdenes era obligada, ni eran menores de edad.

“No me considero proxeneta. Ese nombre no me lo merezco, lo voy a probar. Si hoy estoy aquí en San Diego, quiero que el fiscal general de la Nación me diga a mí si se acabó la prostitución en Colombia. Si la Torre del Reloj dejó de tener prostitutas. No manejaba prostitutas. Eran mujeres estudiantes, profesionales, niñas de medios, muchas son cabeza de hogar, ninguna mujer era obligada. La prostitución en Colombia no es ilegal y reto a la primera mujer a que me diga que yo la obligué”, señaló Campos.

En este sentido, la mujer también reveló ante los medios cómo han sido sus días en la cárcel.

“Nunca he tenido miedo. Si a alguien le puedo tener miedo es a Dios. ¿Qué hubo de falso? Todo lo que han dicho, hablan de una trata de personas que nunca se dieron, hablaron de menores, cien por ciento falso. Inducción a la prostitución, si yo decido ser prostituta el día que tenga la libertad, quiero saber a quién puedo juzgar que me indujo. Si yo soy una mujer de 47 años y en Colombia una persona de 18 años ya es adulta”, explicó.

Asimismo, aseguró que a pesar de la forma en la que se constituye su medio de trabajo, nunca vio la prostitución como su mayor potencial.

“Mi potencial toda la vida han mis rentas, de casas, apartamentos, penthouse, yates, botes. Si un cliente me daba una propina, yo no iba a decir que no, y lo que llevaba a mi casa eran propinas y comisiones, pero nadie me puede probar comisiones de damas de compañía”, agregó.

Con respecto al ingreso de las mujeres a su negocio, Campos alega que se cercioraba de que cada cédula fuera real, proceso que verificaba con un amigo que tenía en la Sijin o CTI, según lo reseñado por BluRadio.

“Esa cédula yo la certificaba con un amigo que tengo interno en la Sijin o CTI, y le decía que chequeara la cédula para saber si era menor de edad”, afirmó.

Entre otros detalles, Campos también indicó que en cualquier casa o apartamento que alquilaba, era obligatorio quitar los celulares a las mujeres que trabajaban, primordialmente porque no quería que se filtrara información en redes sociales y porque muchos de sus clientes eran casados.

“No hay evento mío que exista en redes sociales. Los vídeos que están circulando son mis cumpleaños números 45, 46 y 47. La Casa Benjamín jamás la conocí”, dijo la acusada.

Finalmente, envió un mensaje las figuras públicas que han hablado de ella en medios de comunicación.

“De figuras públicas, el que diga algo bueno de mí se lo aplaudo, el que hable mal, cuando pruebe mi inocencia haré un programa de televisión para que me lo diga en mi cara. Ese nombre de Madame me lo inventó el fiscal, pero hasta me hizo un favor”, puntualizó.

Comments

Comments are closed.