El presidente Nicolás Maduro llegó este jueves a Pekín para firmar acuerdos comerciales con el mayor acreedor de Venezuela, sumida en una profunda crisis.

“Venimos con grandes expectativas para darle un reimpulso especial a la relación estratégica” con China “en todos los campos (…), darle un gran empuje a las inversiones energéticas, a las inversiones económicas, al comercio”, dijo Maduro a su llegada.

Vestido con boina y liqui liqui -traje tradicional venezolano- negros, el mandatario fue recibido por el canciller Wang Yi, y tiene previsto reunirse el viernes con su homólogo chino, Xi Jinping.

“Esta visita va a marcar una nueva era entre las relaciones entre China y Venezuela, en donde vamos a engrandecer todo lo que hemos construido”, ratificó Maduro.

Según la agencia oficial Xinhua, Maduro se mantendrá en China hasta el domingo.

China espera que esta visita refuerce la confianza política mutua, y profundice la cooperación entre los dos países” dijo el portavoz del ministerio de Exteriores chino, Geng Shuang, en conferencia de prensa.

“El gobierno venezolano ha implementado recientemente reformas económicas y financieras con una buena respuesta social. Creemos que un desarrollo estable de Venezuela va en interés de todas las partes”, agregó.

CRÉDITO

El gigante asiático tiene fuertes inversiones en petróleo y es el principal socio financiero de Venezuela, que ha recibido préstamos chinos por unos 50.000 millones de dólares en la última década, pagaderos principalmente con crudo.

Venezuela adeuda aún unos 20.000 millones de dólares, cuyas condiciones de pago, flexibilizadas en 2016, podrían estar sobre la mesa en este viaje que no había sido anunciado previamente.

Maduro podría volver con un nuevo crédito de 5.000 millones de dólares y la ampliación por seis meses del período de gracia para el servicio de la deuda, según información extraoficial citada por la consultora venezolana Ecoanalítica.

También con un memorando de entendimiento para la protección de inversiones chinas. “Este auxilio de China, de concretarse, le da respiro por un buen tiempo“, señaló en Twitter el director de la consultora venezolana Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros.

Se trata de una cuestión clave ante los graves problemas de liquidez del país, con apenas 8.300 millones de dólares en reservas internacionales y sin acceso a financiamiento externo por las sanciones financieras de Estados Unidos.

Venezuela y su petrolera estatal Pdvsa, además, fueron declarados en default parcial en 2017 por pagos atrasados de bonos de deuda.

La vicepresidenta y el ministro venezolano de Economía y Finanzas, Simón Zerpa, se reunieron el miércoles con Zheng Jizhe, presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de China, el cual ha otorgado la mayor parte de los préstamos.

Con información de AFP

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