Para Taís García es toda una proeza mantener a sus mascotas ante la crisis económica que azota a Venezuela. A sus animales no les puede dar su alimento especial por los altos costos que supone hacerlo.

Ella ha encontrado en el arroz, las sardinas, la auyama, la mortadela e incluso en las lentejas, una solución casera para alimentar a diario sus tres gatos, un perro y un morrocoy (hembra).

“Ha sido difícil acceder a la perrarina o a la gatarina, pero ellos comen de lo que yo preparo. Y cada día todos comen por igual. Si un día preparo arroz con sardinas o auyama guisada, todos comen lo mismo”, cuenta Taís a Sumarium.

Ella prepara la comida de sus mascotas para dos o tres días. García hace lo posible para que su batallón coma dos porciones diarias, una en la mañana y otra en la noche.

García antes tenía 3 gatos y 3 perros a quienes les podía dar la perrarina, pero “ahora casi nadie puede darse ese lujo”, dice Taís, habitante de Francisco de Yare.

Y es que actualmente un kilo de perrarina sobrepasa los 100 bolívares soberanos, equivalentes a 10 millones de bolívares del cono monetario anterior.

Antes de la reconversión monetaria, María Jiménez, comunicadora social, pagó más de 3 millones por el kilo de perrarina. Luego de la reconversión pagó Bs.S 110, es decir 11 millones por un kilo de comida para su perro.

Jiménez cuenta que durante varias semanas estuvo desaparecida la perrarina de los estantes de los supermercados. “En esos días le llegué a hacer arrocito con un caldito de cosas. Pero luego apareció la perrarina a precios insólitos”, asegura.

Esta comunicadora social reconoce que los precios son demasiado altos, pero ella intenta hacer un esfuerzo para que su mascota esté bien alimentado.

“Se ve a gente que tiene a sus perros flacos”, cuenta Jiménez, quien hace pocos días conoció a una señora de un sector acomodado en el municipio de Chacao, que tenía un labrador que estaba en los huesos. “Ella no tenía para darle alimento al perro y se iba a ir del país por eso estaba buscándole dueño“, agrega. 

“Con las medicinas es otro lío, están tan escasas como las de seres humanos”, asegura. Ahora, las medicinas para algunas afecciones para perritos con convulsiones, no se consiguen”, dice esta zuliana que trabaja en Caracas.

En cambio, para García, enfermera de profesión, la crisis económica la ha llevado a tratar las enfermedades de sus animales con “medicinas caseras”. “Yo misma les he preparado los sueros, les he dado pastillas (de humanos) para quitar la fiebre y ha funcionado bien”, agrega.

Sin embargo; no todo es posible resolver de manera casera. Por ejemplo, las vacunas contra la rabia o la séxtuple son indispensables para los animales, pero ahora se han vuelto impagables para quienes deben acceder a ellas.

Sumarium consultó a una veterinaria en el este de Caracas y vacunar a un perro contra la rabia cuesta aproximadamente 1.500 bolívares soberanos (150 millones), mientras que la vacuna séxtuple para caninos cuesta 2.600 Bs.S (260 millones). El salario básico es de Bs.S. 1.800.

Y es que la situación económica del país ha complicado la manutención de los animales. Mientras unos tratan de ingeniárselas para mantenerlos, otros optan por medidas más drásticas como darlos en adopción e incluso abandonarlos en las calles. 

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