El Gobierno argentino afirmó hoy que avanza hacia una “situación de normalidad”, pero aclaró que tranquilidad cambiaria de estos últimos tres días no significa que la crisis financiera haya sido superada.

El presidente, Mauricio Macri, aseguró que el Gobierno se ha “consolidado” tras la crisis. “Los pronósticos eran que no durábamos ni hasta las elecciones legislativas (de octubre de 2017), pero venimos hace más dos de años trabajando en conjunto”, destacó el mandatario en una conferencia de prensa en la ciudad de Luján de Cuyo, en la provincia de Mendoza (oeste).

El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Luis Caputo, subrayó hoy que el país “se encamina a una situación de normalidad”, pero Macri advirtió horas después que el haber “tenido tres días de tranquilidad en los mercados no significa que todo esté resuelto”.

“Se están estabilizando las cosas, la inflación va a bajar. Quiero que sea la última crisis, vamos a trabajar para que no se repitan más”, subrayó el jefe de Estado, quien confió en que el programa de “precios cuidados” que fija valores más bajos para productos de la canasta básica ayuden a los sectores de menos ingresos a superar la crisis pese a la inflación, que se estima llegará a un 40 por ciento este año.

Macri consideró en tanto que los recientes intentos de saqueos a supermercados y comercios fueron “hechos aislados” y según la información con que cuenta el Gobierno no fueron orquestados con fines políticos por “las altas esferas de la oposición”.

Más temprano, el jefe del Banco Central buscó llevar tranquilidad a los mercados y aseguró que “Argentina no va a entrar en ‘default’ ni mucho menos”.

Después de que el dólar alcanzara la semana pasada una cotización récord de 42 pesos, el Gobierno anunció un nuevo ajuste fiscal para alcanzar el equilibrio de las cuentas públicas en 2019, mediante la aplicación de aranceles a todas las exportaciones y otras medidas.

Envió además una misión a Washington a renegociar el acuerdo stand-by por 50.000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para conseguir el adelanto de los fondos que permitan garantizar el pago de los vencimientos financieros de 2019 y eliminar los temores a una cesación de pagos.

La economía argentina registra un marcado retroceso productivo, fuertes desequilibrios en las balanzas externas y un alza de la inflación. La política gradualista que aplicó Macri generó además una fuerte dependencia del financiamiento externo, que multiplicó el endeudamiento público.

En las últimas horas, los mercados se calmaron y la divisa norteamericana bajó a 37,60 pesos. Desde inicios de año, el peso sufrió una fuerte devaluación y registró una variación del tipo de cambio de casi un cien por ciento frente al dólar.

Caputo destacó que “hay un acuerdo firmado con el Fondo, hasta hoy, que tiene muchas reglas y estamos muy comprometidos con ello”. “En el Fondo están para ayudar y si se puede determinar que cierta estrategia no es la más apropiada para cierto momento, lo van a entender”, remarcó.

Tanto el presidente como el jefe del Banco Central coincidieron en que el tipo de cambio actual “es sumamente competitivo”.

Caputo señaló que “la estrategia cambió: no están dadas las condiciones para que el Banco Central se plante en (un dólar a) 28 pesos, mucho menos con inflación”. “El tipo de cambio flotante nos permite absorber shocks. El mercado entendió el mensaje y ayer (por el jueves) encontró un equilibrio”, declaró el titular del BCRA en un acto con ejecutivos de finanzas en la ciudad de Mendoza.

“Hay un montón de exageraciones, no sé si queda bien que lo diga el presidente del Banco Central, pero hoy estamos en un nivel de exageración que se puede comprobar empíricamente“, advirtió el funcionario. “La realidad es que los mercados se mueven en manada y exageran”, agregó.

El presidente del BCRA advirtió que los países emergentes están hoy en “una situación de desventaja” frente a los recursos de las naciones desarrolladas para afrontar una crisis financiera. DPA

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