Las calles de Caracas lucen cada vez más solas. “La crisis ha dejado esta ciudad con menos comercio, menos gente y menos carros”, decía una tuitera hace poco. Y es que años atrás las calles y autopistas estaban copadas de carros, e incluso en 2007 se probó la medida del pico y placa.

Pero ahora la inflación, la dificultad de conseguir repuestos o la imposibilidad de pagar por servicios automotrices han dejado a Caracas cada vez con menos carros a la vista.

“Hoy en día conseguir repuestos, arreglar la latonería o cambiar los cauchos es un lujo que casi nadie se puede dar, incluso lavar un vehículo puede ser impagable”, asegura Karla Alvarado, nutricionista de profesión que depende de su vehículo para movilizarse hacia su lugar de trabajo.

El mes pasado, Karla llevó su vehículo a lavarlo después de un viaje a playa. “Por ese lavado me cobraron 60 millones de los viejos (Bs.S.600)”, indicó indignada pues en ese momento tuvo que pedir prestado a sus familiares para completar.

Por ejemplo, para conseguir una batería nueva hay que hacer largas colas en las agencias Duncan donde uno deja la vieja batería y te entregan la nueva por Bs.S 1.700 (170 millones). Según usuarios, algunos aguantan largas filas para adquirir baterías que las revenden al triple de su valor en el mercado negro.

Raúl (nombre cambiado), un comunicador social, cuenta que a inicios de agosto tuvo que acudir a un bachaquero para adquirir una batería para su Honda Civic, pues por su trabajo no podía perder el tiempo en largas filas. “Tuve que pagar 60 verdes porque yo dependo del carro para ir a trabajar”, dijo resignado.

Ya casi nadie te quiere dar un precio en ‘bolos’ porque a nadie le alcanza”, dice Raúl, quien meses atrás preguntó en una latonera cuánto le costaría arreglar unos rayones de su carro y le dijeron que 80 dólares.

Pero este no es el único caso en que la moneda extranjera se ha apoderado del mercado de los repuestos. Si uno busca cauchos por internet, aparece en primer lugar la página cauchosya.com y enseguida la frase “Compra tu caucho en dólares”.

En la página aparecen varios modelos de cauchos. El más barato sale por $40, a la tasa oficial serían Bs.S 2.400 por uno solo. En cambio un caucho Michelin cuesta $80, es decir Bs.S 4.800. Un litro de aceite, en la misma página, cuesta entre $4 y $11, es decir entre Bs.S 240 y Bs.S 660.

Otros, ante esta imposibilidad de mantener sus carros, prefieren dejarlo estacionados en sus parqueaderos o venderlos. En Mercado Libre Venezuela hay una amplia oferta de vehículos en venta, sin embargo los precios no son visibles por lo que los contactos están disponibles para consultar su precio.

Sumarium contactó a algunos vendedores y todos pedían moneda extranjera. Los precios varían dependiendo de la marca y el año del vehículo, y si tiene alguna falla o le falta algún repuesto. Uno de ellos pedía 2.300 dólares negociables por un Chevrolet Spark del 2008, y lo vendía a ese precio porque el aire acondicionado no funcionaba.

“Antes la gente se daba el lujo de tener dos o tres autos”, recordaba Ynmer Rivas, un taxista quien puso en venta su carro para poder irse a Perú. “Ni teniendo la gasolina más barata del mundo uno puede darse ese lujo ahora”, aseguró.

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