El estudio “Derechos humanos y estado de derecho en Cuba y Venezuela, situación actual y compromiso de la UE”, presentado en Bruselas refleja la política europea hacia estos países y la estrategia de largo plazo. A pesar de todo aconseja, “paciencia estratégica” y “reversibilidad de sanciones”.

Haciéndose eco del estudio, el camino hacia el cambio pasa, así altos funcionarios de la UE, por el diálogo. Esto se traduce en fondos europeos destinados a mantener vivas organizaciones de la sociedad civil, y en dineros europeos que se usan para acoger al exilio venezolano en los países limítrofes.

Pero al margen de todo esto, las voces de ciudadanos venezolanos llegan una y otra vez a las instancias europeas pidiendo que Europa haga más, reseñó Mirra Banchón en una nota publicada en Deutsche Welle.

A continuación el texto completo publicado por el medio:

“La crisis de Venezuela desafía las soluciones sencillas”, afirmó en el Parlamento Europeo Par Engstrom, catedrático del University College London. En su flamante estudio ”Human Rights and the Rule of Law in Cuba and Venezuela – current situation an EU engagement” (Derechos humanos y estado de derecho en Cuba y Venezuela – situación actual y compromiso de la UE), el especialista en los derechos humanos en el continente americano sopesa la eficiencia de los instrumentos –desde acuerdos hasta sanciones- que la Unión Europea tiene con ambos “difíciles” países.

En el caso del gigante petrolero sudamericano, la grave situación incluye factores que podrían producir una emergencia enorme, “un colapso con intervención extranjera y un enorme conflicto en la región”, afirma el catedrático.

En esta coyuntura, el capital europeo en cuanto a promoción de los derechos humanos y su “paciencia estratégica” son detectados en el estudio como instrumentos muy útiles. “A largo plazo”, subraya.

¿La alternativa a corto plazo? Un apoyo a soluciones militares con intervención extranjera, opción que se desdeña por no ser concordante con los valores de la UE y por “cortoplacista”. No obstante, no son pocas las voces, como la de eurodiputada Renate Weber, que insisten en que “de haber obrado con más contudencia y antes, no habríamos llegado a esta crisis”.

¿Lento se va más lejos?

Haciéndose eco del estudio, el camino hacia el cambio pasa, así altos funcionarios de la UE, por el diálogo. Esto se traduce en fondos europeos destinados a mantener vivas organizaciones de la sociedad civil, y en dineros europeos que se usan para acoger al exilio venezolano en los países limítrofes.

La estrategia incluye declaraciones, resoluciones y recomendaciones que se hacen, especialmente desde el 2014, en instancias y foros multilaterales. De igual manera, “y aunque no ha sido muy esperanzador, insistimos en la liberación de los prisioneros políticos”, informan fuentes oficiales.

A ello se suman los llamamientos a la restitución de la Asamblea Nacional y, en su momento, la oferta de una observación electoral con estándares internacionales. Así mismo el embargo de armamento –“no habrá productos europeos en la represión a los manifestantes”- y la sanciones que se impusieron a los miembros del gobierno de Nicolás Maduro a finales del 2017. Y dentro de poco el apoyo que dará Europa a una resolución sobre la situación venezolana en el seno de Naciones Unidas.

¿Cómo tramitar las sanciones?

Pero al margen de todo esto, las voces de ciudadanos venezolanos llegan una y otra vez a las instancias europeas pidiendo que Europa haga más. Así por ejemplo, descendientes de europeos en Venezuela llegaron esta semana a la Eurocámara pidiendo mayor presión.

Por otra parte, según dice a DW Beatriz Becerra, vicepresidenta de la subcomisión de derechos humanos del Parlamento Europeo, “en las dos listas de sancionados no están un montón de otros involucrados en la terrible catástrofe venezolana. Uno de ellos es Nicolás Maduro”.

Esto, explican fuentes europeas, se debe a que los caminos hacia el núcleo del gobierno no deben ser cortados. Se trata, así la terminología oficial, de “medidas estratégicas coherentes con los valores europeos, pero flexibles al momento de la aplicación”.

¿Se entiende así que uno de los sancionados del gobierno venezolano participase en enero en el 20 aniversario de Estatuto de Roma? “Esa excepcionalidad la aplicó Holanda”, explica Becerra, “pero en realidad no se debería permitir: los activos tienen que estar congelados y la entrada a la UE debe estar vedada”, afirma la eurodiputada.

Como fuere, en las recomendaciones del estudio presentado (06.09) en Bruselas, a la vez que se resalta lo beneficioso de las políticas más bien dialogantes de la UE, se recomienda apoyar estrategias de transición e insistir en la reversibilidad de las sanciones para incentivar el proceso hacia una solución negociada.

Comments

Comments are closed.