El español Rafael Nadal reaccionó a tiempo para ganar hoy una batalla épica ante el austríaco Dominic Thiem y clasificarse así para las semifinales del Abierto de tenis de Estados Unidos, instancia en la que se medirá con el argentino Juan Martín del Potro, que brilló otra vez para asegurarse su boleto.

Nadal, campeón defensor y máximo favorito al título, se impuso al noveno preclasificado por 0-6, 6-4, 7-5, 6-7 (4-7) y 7-6 (7-5) en cuatro horas y 49 minutos para avanzar por séptima vez a las semifinales en el Corona Park, donde ya levantó tres trofeos.

Más temprano, con otra actuación de alto nivel, Del Potro confirmó su candidatura al título al vencer al local John Isner por 6-7 (5-7), 6-3, 7-6 (7-4) y 6-2, con lo que habrá una reedición de la semifinal del año pasado, que ganó el español.

“Fue una gran batalla”

En la sesión nocturna del estadio Arthur Ashe, durante muchos pasajes del partido que se extendió hasta pasadas las dos de la madrugada neoyorquina, Nadal se vio desbordado por su adversario, pero en los momentos importantes sacó su casta para revertir malos pasajes y para tomar ventajas decisivas.

Un smash largo del austríaco en un apretadísimo tie break marcó la diferencia entre dos gladiadores que jugaron el partido más largo del campeonato.

“Fue una gran batalla”, resumió Nadal en la pista. “Las condiciones eran muy difíciles. Mi inicio fue muy malo y después del primer set traté de mantenerme en partido. Quería que terminar ese set y olvidarlo para intentar mejorar”, explicó el español, que recordó a su vencido.

“Estoy dolorido por Dominic, que es un gran amigo, un gran muchacho y le deseo lo mejor. Es un luchador y seguramente en el futuro ganará grandes partidos porque tiene todas las condiciones”, afirmó el número uno, que cruzó la red para abrazar a su rival tras la victoria.

Thiem ganó 6-0 el primer set

Solo habían transcurrido 24 minutos de juego y Thiem ya había firmado el primer set con un 6-0 que no daba mucho margen para el análisis. Su potencia y acierto se habían conjugado con la pasividad y la falta de profundidad de Nadal para que la sorpresa se instalara en la pista Arthur Ashe.

Lector como nadie de situaciones de comprometidas, Nadal entendió que debía comenzar otro partido con el segundo set. Y así lo hizo. Buscó pegar más profundo, adelantarse unos pasos en la pista y evitar que Thiem dominara los puntos desde el centro de la cancha.

Entonces comenzó el partido que todos esperaban, con intercambios largos, con “winners” de ambos lados por parte de Thiem y con defensas heroícas de Nadal. Tanto se alternaron el dominio y las ventajas que llegaron a un quinto set para resolver al ganador.

Un final dramático

Allí fue todo drama hasta el final. Ambos fueron manteniendo su servicio, aunque Nadal tuvo oportunidades de quiebre en dos juegos, entre ellos un 0-40 en el undécimo game, que Thiem se encargó de levantar.

En el tie break, la paridad se mantuvo hasta que ese smash de Thiem viajó demasiado largo y Nadal por fin pudo celebrar la victoria.

Como en cuatro de los últimos cinco Grand Slam, las ilusiones de Del Potro chocarán frente a Nadal, que en las tres anteriores se quedó con el triunfo. En el historial general, Nadal lidera 11-5.

“Perder con Nadal en un Grand Slam es bueno y malo. Si toca perder es mejor hacerlo ante jugadores como ellos, que son los que ganan los torneos y hacen historia, y uno no pierde con un rival de menor nivel”, consideró el argentino, antes de conocer que el número uno será su rival del viernes.

Por Ariel Greco (dpa)

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