El drama de los pensionados venezolanos también se extiende a quienes viven en el exterior (alrededor de 9.000 en España), pues llevan más de dos años sin cobrar, según reseña el diario digital AlNavío.

La denuncia lo hizo Sergio Primiani, presidente de la Asociación de Pensionistas y Jubilados de Venezuela, en la ciudad española de Asturias. Los pensionados siguen sin recibir su pensión pese a la existencia de un Convenio de Seguridad Social entre España y Venezuela, en vigor desde 1990.

Desde la asociación asturiana trabajan para que los afectados de la comunidad reciban al menos una ayuda social y complementos a mínimos en el caso de que también hubiesen cotizado en España.

Pero quieren que se extienda a toda España y que no sea necesario denunciar al Instituto Nacional de la Seguridad Social y demostrar en cada caso que no se percibe la pensión venezolana, para que los tribunales concedan esos complementos a mínimos, y los afectados pasen de cobrar  unos 100 euros (115 dólares) a más de 600 euros (693 dólares).

Todo ello hasta que Venezuela vuelva a pagar las pensiones. ¿Cuándo? Primiani lo ve complicado. “Si hoy las pagara nos tocarían 23 euros (26,6 dólares). La situación de Venezuela está fatal, fatal”. Mientras llegan o avanzan las soluciones, desde la asociación asturiana se informa que los asociados van saliendo adelante con la concesión de rentas básicas, bonos de luz y con “mucho trabajo y esfuerzo”, concluye.

Según una publicación de El País, el Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX), encargado de transferir divisas al extranjero, dejó de hacerlo en diciembre de 2015 —en algunos casos desde julio de 2015 o incluso antes— sin haber dado explicaciones.

Edgar Silva, coordinador del Comité de Derechos Humanos de los Pensionados, Jubilados, Adultos Mayores y Personas con Discapacidad, señaló que la última vez que el gobierno pagó fue en octubre de 2015, según una publicación de El Nacional. “Desde entonces estos ciudadanos son ruleteados de una institución a otra y con el transcurrir de los meses su situación es más desesperada”, denunció.

El dinero de los jubilados está depositado en cuentas del Gobierno. Para recuperarlo, tendrían que viajar a Venezuela y solicitar que las pensiones vuelvan a ser depositadas en sus cuentas del país sudamericano, pero entonces perderían la condición de jubilados en el exterior, y no podrían sacar del país sus ahorros por la restrictiva política monetaria venezolana.

Existen más de 11.000 pensionados del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales que residen en España, Portugal, Italia, Chile, Ecuador y Uruguay, países que tienen convenios con Venezuela.

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