Las historias de cierres y desaparición de medios impresos en Venezuela son cada vez más recurrentes. En las última semanas, la alarma volvió a dispararse con los anuncios del gremio periodístico, según reseña el medio digital 2001.com.ve

El pasado 17 de agosto el semanario Los Andes, con 40 años de servicio en el Occidente del país, debió cerrar debido a la escasez de papel. Su edición de aniversario estaba en agenda, pero ésta debió ser suspendida.

Dos días más tarde, en Caracas, el diario El Nacional, con 75 años de servicio, anunciaba la suspensión de sus ediciones de los días lunes y sábado, para ahorrar su inventario de papel.

El 25 de agosto, El Caroreño y El Diario de Lara anunciaron su cierre ante la imposibilidad de cubrir los salarios de sus empleados y la falta de insumos.

El diario Visión Apureña, que circula en los estados de Apure y Amazonas, también dejó de imprimirse “hasta nuevo aviso”, por falta de materia prima y a causa de la crisis económica. En mayo, este diario había tratado de campear el temporal como semanario, pero la estrategia no dio resultados.

Su cierre, deja a esas dos entidades sin periódico regional, algo que ya había experimentado la comunidad sucrense, con el cierre del diario La Región del Pueblo, el pasado primero de febrero.

Otra pausa momentánea, recoge el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) en la circulación de El Universal, “que presentó fallas con sus proveedores de insumos y por tanto retomará su publicación diaria hasta la primera semana de septiembre”.

A esto se suma la imposibilidad de poder aumentar los salarios tras el anuncio del Gobierno venezolano del alza salarial. Ante esta circunstancia, El Universal planteó a sus trabajadores la alternativa de “acudir rápida y masivamente a sacarse el carnet de la patria pues, entienden, es por esa vía que el Estado va a subsidiar durante 90 días los nuevos salarios de 1.800 bolívares soberanos”, según recoge 2001.com.ve

Los medios impresos han tratado de mantener su compromiso con sus lectores, pese a los recortes y suspensión de papel prensa de la Corporación Maneiro, el monopolio oficial que asumió la importación de insumos de los medios impresos en abril de 2013.

Las denuncias de vieja data reafirman la entrega sesgada de papel, tinta y demás elementos por parte de la corporación oficializada el 16 de mayo del 2013, adscrito al Ministerio de Comunicación e Información (Minci).

Muchos de estos medios afectados se soportan sobre columnas del esfuerzo familiar, pero ni eso, ni la calidad de sus equipos, ni su capacidad de generar empleo se toman en cuenta a la hora de liberar los recursos.

La migración de periódicos a internet, como una forma de sobrevivencia, no siempre consigue los resultados previstos; los portales web son con frecuencia bloqueados desde el Ejecutivo, y sus directivos y periodistas demandados y perseguidos por diferentes instancias del Poder Judicial y los organismos de seguridad del Estado.

Hace pocos días, el Diario Última Hora, de Portuguesa en su versión digital desapareció de la web y las redes sociales ante la imposibilidad de cubrir los sueldos de sus empleados.

Un comunicado de sus gerentes subrayó que la estructura de costos se había resentido “de manera fulminante” con las medidas del Ejecutivo.

El presidente Nicolás Maduro contrariado por las noticias reseñadas en medios distintos a los oficiales ya había anunciado un: “Vamos a endurecer las normas para que se acabe el amarillismo”.

El diputado de la Asamblea Nacional, Biagio Pilieri, afirmó que la libertad de prensa están “en terapia intensiva” por la desaparición forzosa de medios de impresos, a causa de la represión del “régimen” que ataca las libertades de información, “para imponer una “hegemonía comunicacional”.

“Es grave que los periódicos El Diario, de Lara y El Caroreño (Lara) y Última Hora, de Portuguesa, se hayan visto forzados a salir de circulación por falta de papel y otros insumos, sentenció Pilieri.

Comments

Comments are closed.