El presidente argentino, Mauricio Macri, procurará definir, este fin de semana, el programa de medidas que presentará al Fondo Monetario Internacional (FMI) en busca de un nuevo adelanto del crédito de 50 mil millones de dólares acordado en junio para contener la crisis financiera sufrida en los últimos días.

Dicho plan lo presentará el próximo martes el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, contemplará un incremento al pago fiscal y el restablecimiento del cobro por derechos de exportación a diferentes productos agrícolas, entre ellos el trigo y el maíz. Así como una reducción en la cantidad e ministerios que funcionan en la actualidad.

Agosto fue el peor mes financiero en los casi tres años que lleva el centroderechista Macri en el poder, con una depreciación del peso del 33,4 por ciento frente al dólar estadounidense. La moneda argentina acumula en tanto una devaluación de 99,7 por ciento desde inicios de año.

La escalada del dólar ni siquiera pudo ser frenada por el Banco Central, la entidad monetaria de Argentina, cuando, este jueves, elevó los tipos de interés de un 45 a un 60 por ciento en un intento por sostener la divisa en medio de la desconfianza de los mercados.

Ante la fuerte situación de inestabilidad, la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, respaldó al gobierno de Macri, aunque estableció como condición revisar los alcances del programa que el Gobierno argentino había presentado apenas meses atrás.

Esto implica, dijo Lagarde en un comunicado, que el Gobierno de Macri plantee nuevas medidas monetarias y fiscales para obtener un nuevo adelanto del crédito de 50 mil millones de dólares acordado hace poco más de dos meses.

“El sector agropecuario es un gran generador de dólares, aquellos que pueden permitir estabilizar la economía. Esa es nuestra contribución al ajuste. No queremos aportar con una quita directa como son las retenciones” impositivas a las exportaciones, expresó el presidente de la poderosa Sociedad Rural Argentina (SRA), Daniel Pelegrina, en diferentes declaraciones periodísticas.

El Gobierno argentino analiza suspender un esquema de bajada de impuestos a la exportación del grano de soja y reponer los aranceles a la venta al exterior de trigo y maíz, que había sido suspendida en diciembre de 2015.

“Ya se probó con las retenciones y lo que se logró fue un achicamiento del bolsillo de los productores, menos cosechas, menos hacienda y un incremento de la pobreza”, insistió Pelegrina.

En julio pasado, durante una conferencia de prensa, Macri había desestimado la posibilidad de modificar su política de reducción fiscal sobre los derechos de exportación a la producción agrícola. “No creo que la retención sea un impuesto inteligente y genere futuro. Por el contrario, destruye al futuro”, opinó.

El FMI había aconsejado al jefe de Estado revisar esa postura, algo que Macri parece ahora dispuesto a aceptar como medida que logre frenar la crisis financiera del país en el año que preside, además, el foro del Grupo de los Veinte (G20), que agrupa a las principales naciones industrializadas, a otras emergentes y a la Unión Europea (UE).

“El Gobierno le habla a su electorado pero no al mercado, que piensa que una megacrisis es probable (en el país). Tiene un grado de improvisación que alarma. Estamos esperando qué se les ocurre de acá al lunes”, comentó el economista Javier Alvaredo en declaraciones a radio Con Vos, de Buenos Aires. DPA

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