Pasa en Venezuela

En imágenes: así se vivió el sismo en Caracas

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Un prolongado sismo, de magnitud 7,3 según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) y 6,9 de acuerdo con los sismógrafos locales, sacudió la tarde del martes a Venezuela causando pánico sin que hasta ahora se reporten víctimas ni grandes daños.

El temblor, que se sintió en la mayor parte del país, ocurrió a las 5:31 de la tarde, cuando miles de personas salían de sus trabajos y se dirigían a sus viviendas.

En Caracas el movimiento, que duró varios segundos, muchos edificios de oficinas y residenciales fueron evacuados, por temor a un incidente mayor y a las réplicas. La gente se apostaba en las calles y en lugares abiertos.

“Los cuadros se bamboleaban, los vidrios de las ventanas crujían. Yo bajé las escaleras y todos los apartamentos de los diez pisos de mi edificio tenían las puertas abiertas. Nos agrupamos abajo. Vi a una señora pelirroja, pálida del susto, llorando y con su celular en la mano”, declaró a la AFP José Oviedo, vecino de Los Palos Grandes, este de Caracas.

Casi todos intentaban hacer llamadas desde sus teléfonos móviles, pero las líneas colapsaron durante unos minutos. Las personas se apartaban todo lo que podían de los edificios y algunas se abrazaban llorando.

Las redes sociales se inundaron con mensajes de alarma, especialmente de habitantes de la Gran Caracas, poco habituados a este tipo de fenómenos. En esa zona, que comprende la capital y su periferia, viven unas cuatro millones de personas.

Eduardo Zambrano, 30 años, habitante de Caracas y quien vive en un piso 11, bajó muy asustado con su perro por las escaleras. “Tembló feo todo el edificio se movía. Muchos bajaron en pijama”, aseguró a la AFP.

“Estaba en el banco cuando pasó. Los trabajadores se dieron cuenta de que estaba temblando y los vidrios empezaron a moverse y las mesas y las sillas. Nos mandaron a salir a todos. Algunos no querían salir porque estaban en la cola para tratar de sacar efectivo (que escasea en Venezuela)”, dijo a la AFP Dorothy Villalobos.

José Naveda, de 35 años, habitante de Tucupita, estado Delta Amacuro (este), contó que se sintió “muy fuerte”. “La gente salió corriendo hacia la calle, muchos se quedaron afuera. En algunas partes se fue la luz”, declaró a AFP por teléfono.

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