Pasa en Venezuela

El drama de los pacientes pediátricos del hospital Uyapar de Puerto Ordaz

0

Ante la grave crisis en el sector salud, el Hospital Uyapar de Puerto Ordaz se mantiene colapsado: en la emergencia todas las camas están ocupadas, no hay medicamentos y a eso se le suma la falta de bombonas de oxígeno.

Las sillas de espera de la emergencia están llenas de niños y sus familiares que esperan por recibir atención, unos reciben suministro de suero, otros aguardan porque se les practiquen los exámenes correspondientes, el resto porque le llegara su turno para ser examinados.

De acuerdo a lo reseñado en el Correo del Caroní, un niño de unos pocos meses de nacido fue llevado a la emergencia tras una infección respiratoria, sin embargo, su familia vivió un verdadero drama.

“Se me ha asfixiado varias veces y aquí no tienen oxígeno para ponerle”, comentó la madre. Las demás calcularon que tan solo en media mañana el bebé había sufrido por lo menos cinco crisis respiratorias.

La falta de bombonas de oxígeno no es solo en el Hospital Uyapar. El Dr. Raúl Leoni, en San Félix, pasa por la misma situación, porque a pesar que cuentan con unos pocos cilindros estos resultan insuficientes para la población.

“Yo vengo de San Félix, allá el pediátrico está cerrado y me tocó venirme para acá (Uyapar). A mi hijo solo le han puesto suero, todos los medicamentos los tenemos que comprar, yo no los he conseguido, y tampoco tengo recursos para comprarlos bachaqueados o irme a Ciudad Bolívar, para allá he visto que han mandado a varios que no los aceptan”, comentó la madre de un recién nacido con vómito, diarrea y fiebre.

Asimismo, Joanni Flores acotó que ha tenido que dormir en el piso del centro hospitalario con su hijo de cuatro meses, con síntomas de paludismo y desnutrición. “No he dormido nada, estoy sentada aquí desde el martes. Todos los padres se tiran al piso a dormir”.

Hasta la mañana de este jueves, el niño solo había recibido suministro de suero y aún esperaba por los exámenes que confirmaran su padecimiento y los medicamentos que requiere, ante las lágrimas de su madre que no dejaba de repetir: “Se me está muriendo mi hijo”.

Comments

Comments are closed.