Pasa en Venezuela

Los venezolanos que acuden a la brujería antes de emigrar

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Ya sea por fe, devoción o desesperación, el “callejón de los brujos”, ubicado en Santa Eduvigis, en el barrio caraqueño de Petare, se ha convertido en un lugar sumamente transitado tras la evolución de la crisis que aqueja al pueblo de Venezuela.

Muchos “clientes” acuden a estos centros para pedir protección, ayuda y prosperidad para afrontar la escasez, la inflación y la delincuencia. Otros simplemente acuden para que su proceso de emigrar resulte ameno y fructífero.

El “consultorio” de Vidal Mejías, de 70 años de edad, se ha convertido en uno de los centros más concurridos tras adoptar la voz de la “Hermana Mariana”, quien tras una actitud de seguridad, brinda sus servicios como especialista en salud y protección.

Su local venera deidades que integran distintas cortes, desde imágenes de santos y advocaciones de la Virgen María, así como las propias del espiritismo venezolano.

Antes de comenzar cualquier consulta, según lo reseñado por Infobae, Mariana les pide a sus clientes algunas cintas de colores y velas para hacerles un “chequeo” y posteriormente inicial los ritos que brindan protección.

Rosalys Salcedo, paciente recurrente, aseguró haber sido “operada” por la Hermana Mariana de un quiste en el cuello que por medios de la media tradicional no tenía posibilidades de curar.

“Yo iba a un neurocirujano que solo me enviaba pastillas para el dolor que ya mi cuerpo las rechazaba”, explicó Rosalys.

“Yo decía si todo es Dios que voy a hacer metida en esos sitios, pero en realidad después de que te toca, te das cuenta de la ayuda que te dan, porque me siento bien. Era desesperante, cuando salía por ahí a preguntar por la pastilla y la respuesta que tenía era `no no hay la pastilla´. Pero en realidad no he tenido que tomarme ningún analgésico para el dolor de cabeza después que vine aquí. Ella solamente me mandó un depurativo de totuma, hecho de plantas, es un líquido y yo me lo estoy tomando” agregó.

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